
Ya estamos de vuelta sanos y salvos. Las bicis aún no llegaron pero tengo la esperanza de que simplemente haya habido poco tiempo entre el avión de Bostón y el de Asturias y nos lleguen esta tarde.
En el último post habíamos quedado en Indianapolis a la espera de la carrera y pensando en el viaje de vuelta, la parte de carretera y luego el vuelo, pues bien esto fue lo que sucedió:
El domingo por la mañana empezamos pronto a recuperar el tiempo perdido. ¿perdido? si, aún no habíamos liado ninguna y como no podía ser de otra manera, nos pusimos manos a la obra. Dani, como siempre muy disciplinado y aplicado antes incluso de que yo me levantase decidió probar a mover el motorhome sin desenchufarlo de la electricidad... lo que primero que yo hice el domingo fue intentar arreglar el desaguisado (suerte de haber tenido un pasado como electrecista).
Ya en el circuito, justo antes de empezar la cerera yo me jugué un poco la vida al aprovechar que todo el mundo estaba firme y con la mano en el pecho escuchando el himno nacional americano para echar una carreina y colarme en la cola de entrada a nuestra tribuna. Suerte que ellos son más altos que yo y estaban mirando a las pantallas gigantes mientras cantaban y no me vieron, je,je.
Una vez vimos como Hamilton machacaba impunemente a Alonso (aunque creo que Alonso, el pobre, no lo vio tan claro como los 80.000 que estábamos allí) salimos corriendo y en 15 minutos estábamos fuera de la ciudad en la autopista camino de ohayo.
El viaje fue más o menos tranquilo, conduciendo, comiento y durmiendo a relevos hasta la última posta a 5 millas de llegar que tras parar a echar gasolina y tratando de que no se notase que no habíamos llenado del todo el tanque (la aguja estaba arriba del todo y no queríamos que bajase en las últimas 8 millas desde la gasolinera) para ahorrar 30$ decidí poner el punto muerto en una bajada y dejar ir la furgo... si ya se, no se debe de bajar en punto muerto las cuestas, pero que sepáis que lo malo, malo, no es bajar en punto muerto, lo malo es meter la R (si, la R de la marcha atrás) a 80km/h y luego menter la P (de parking) que creo que es peor todavía. El caso es que aquello empezó a sonar a piñones y rodamientos rotos hasta que se paró el cacharro que de golpe se nos quitó todo el sueño que teníamos. Yo no se cuantas luces había encendidas en el salpicadero, pero si que se que cada vez que giraba la llave aquello sonaba como si estubiesemos moliendo piedras en un molinillo de café. Dani solo atinaba a decir aquello de -trata de arrancarlo, una y otra vez, parecía Luis Moya. El caso es que después de un rato pensando que hacer, bueno, mejor dicho, pensando la mentira que contar a los de Moturis para no perder la fianza de 500$ que un último intento desesperado el chisme arrancó, al principio había alguna luz que otra roja encendida, pero se fueron quitando y conseguimos llegar a la hora y recuperar todo nuestro dinero. Je,je. ¿quien fue el que dijo lo de la suerte....?
Así que al final no pasó nada, no problemas con la policía (como veis en las foto, van de un guapetón en sus motos, que vamos) ni con nadie. Tras un vuelo de unos 20 minutos llegamos a Asturias.
Gracias a todos por leer las chorradas que fuimos contando y en especial a los que habeis escrito... era divertido buscar una conexión a Internet para intentar manteneros informados, sabiendo que lo ibais a leer.
¿quereis que os resuma en una frase que opino de USA? ¡que tienen unos coches muy duros! ;-)





